TRES POEMAS DEL LIBRO “LA LIBERACIÓN DE LAS RANAS”

Eduardo Cabezudo, Lima 1981, nació y creció en el distrito de Barranco,  estudió la carrera de Farmacia y Bioquímica en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Sus textos figuran en páginas web literarias, así como en fanzines y revistas. En mayo del 2012 fue invitado a formar parte del Grupo Parasomnia, agrupación de difusión poética, con quienes publica la antología Al otro lado del verso (Elefante Editores) en marzo del 2013, se separa de la agrupación en agosto del mismo año. Fue seleccionado para formar parte de la antología Vox Horrísona: Muestra de poesía última peruana (Ediciones Eternos Malabares) que fue presentada en el IV Festival de poesía de Lima. En enero del 2014 participa del festival y la antología Enero en la palabra (Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco) y en julio del mismo año en el Festival Caravana de poesía Lima – Cusco. En julio de este año presentará lo que viene a ser su primer libro de poemas publicado Postuma(mente) (Celacanto). Estos poemas pertenecen a su libro más reciente “La liberación de las ranas”.

ENTREVISTA Y PROCESO DE SELECCIÓN PARA UN PUESTO DE TRABAJO

EN UN MILAGROSO PAÍS DEL TERCER MUNDO (retrato)

Con la firme vocación

De no querer morir de hambre

Seis gallinas

Dos carneros

Una vaca

Tres pulgares en un brazo peruano de madre

Pechuga sin hueso peruano de padre

Sangrando para quitarle el fuego a los arbustos

Por la raíz de una pluma más fuerte que la pólvora

Más que la fuerza que te deja sin dinero el veintinueve

O el retorno que busca el diámetro del cuello

Nunca entendí la escena donde dos pistoleros se apuntan a la cara

Por terminar encerrados

En la supervivencia dentro de un saco de yute con alas

 

Es cierta la alegría del dedo por el frío del gatillo

Es cierta la alergia de la ropa a las manchas de la sangre

La piedad de los ojos ante la piel del enemigo

Es cierto el miedo a la comprobación

A conocer la identidad del supuesto bandido

A la muerte de la vaca

Los carneros

Las gallinas

Besarle los labios al cadáver comestible

Es cierto que en la persecución del lobo

La mayoría simpatiza con la cierva

Hasta que sientes el hambre del lobezno

Y la estructura política del ciervo

 

Yo

Un hombre con empaque peruano

Con relleno de indio y mermelada de negro

Le doy la espalda a la fe para provocar los saltos

En la historia documental del miedo y la melanina

Le doy el cráneo y le doy las tibias

Le doy mi currículum vitae

 

A mis padres les he alegrado la vida

Y a sus padres les he alegrado la muerte

 

Vuelve claridad

Vuelve

Les doy mis referencias personales

Salvé al menos a dos perros y dos gatos

Dos se fueron al cielo de las cenizas

Y dos aún quedan en la tierra de los sillones

He estudiado por veinte años

El misterioso mal gusto de mis mujeres

Lucho por apagar las llamas del arbusto

—Es esa la fortaleza de mis debilidades—

 

Un hombre dibujado sin paraguas en la lluvia

Un hombre con defensas ocultas ante los medios

Un hombre de carbón desnudo

Con metralleta en mano y todos los dedos en el puño

Un hombre de mediana edad sin empleo

Con tres cuatro quintos de carrera

En la peor universidad del mundo

Un hombre dibujado a nivel del mar

Soporta la presión atmosférica

En plena granja de garúas

Un hombre escribe un poema

Bajo una tormenta de objetivos inalcanzables

Con una sombrilla pegada a la barriga

Un hombre encendido aprieta un arbusto

Como la calma de un verano aburrido a la guardia del invierno

 

Esperando una boca con autoridad

Que diga el puesto es suyo

Suyo

Huyo

Yo

Señorita

Sé de lo mucho que espera de mí

Perdone que hasta ahora no haya pensado en mentirle

A la altura del suelo andamos embarrados de verdades

Soy un gris

Profundamente oscuro

Así que antes de empezar por las respuestas

Terminemos por aceptarnos.

 

EL ÚLTIMO HOMBRE SOBRE LA TIERRA

El último hombre sobre la tierra

Se pasea por el mundo con traje de piloto

Buscando los últimos cigarrillos

Se siente desfavorecido

Por el poder de manejar el tiempo y la temperatura

Las corrientes marinas

Los bailes de cortejo del fitoplancton

El nacimiento de los últimos huracanes

No se lava los dientes

Y el sabor del último lomo saltado de la tierra

Se le ha atorado en forma de cebolla

Entre el último molar inferior derecho

Y una protuberancia de su encía

Escribe un libro de poemas titulado

Antología mundial de poesía joven y última

Que será considerado el mejor poemario de ese año

Es un defensor tenaz de las tradiciones

Pasea por las playas limpias del Océano Pacífico

Con el último perro domesticado de la tierra

Una gaviota muerde su mano

Y se repite:

el dolor no existe

el dolor no existe

el dolor no existe

Mientras solo puede pensar en el dolor

Y en la imagen de una mujer que vivía del sol

De donde sale una lengua de fuego

De 800 kilogramos

A 400 kilómetros por segundo

Para lamer el último sollozo

Del único hombre sobre la tierra

 

CONDICIONAMIENTO CLÁSICO

Querida

La cicatriz me ha quedado muy bien

Muchos hasta dicen que me ha cambiado el perfil

Que me da cierto aire de madurez

De hombre de decisiones frías

Domador de ecuaciones cuadráticas

Paleontólogo de passwords

Flautista de todas las variables

En fin

Puras mentiras

Sin embargo

Hay un aspecto en su imitación de espinazo de pescado

Que me recuerda ese baile imperceptible

Que jurabas nunca hacías

Lo siento

Sé que no te va a gustar

Si por casualidad veo un video de Lady Gaga

Pienso en ti

Cosas raras esas

De perros y salivación

Por las que termino odiando a Pavlov

 

 

Related Posts

Leave A Comment